jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Hoy me levanté rezongón, o a vos también te molesta?



Hoy, vi dos víboras en una pecera. Reverendo hijo de puta, pensé. Perdón por el exabrupto, pero no se me ocurre mejor manera para describir al cavernícola que compró, cazó o vendió aquellos animales. Quizá, a alguien no le resulte cosa de otro mundo ver  un animal exótico encerrado en una pecera, es más, podría gustarle la ciencia, estudiarlos y tener millones. A mí en lo particular, me llena de odio ésta situación. Me pongo en la piel de esa pequeña vida. Pienso en el estrés que debe estar pasando. Creo que, no debe ser para nada placentero estar encerrado, lejos de tu hogar, lejos de los de tu especie y siendo observado por  una especie considerablemente superior en tamaño, a la que no estamos acostumbrados a ver. Y como si fuera poco, sin saber cuál es su menú preferido. 

Lo cierto es que, no todos tenemos la capacidad de ponernos en los zapatos del otro, y mucho menos si se trata de una vida tan pequeña, o tan exótica, al punto de parecer insignificante.  
Imagino que la cosa empezó así, alguien tuvo el primer animal en cautiverio. Otro, traicionado por su naturaleza de destrucción, vio el negocio detrás de éstas vidas. Y así empezó todo. Es que, somos por naturaleza casi tan destructivos como nuestro ingenio nos lo permita. O por lo menos eso hemos demostrado en poco más de 2000 años de civilización. Un dato impresionante, es que en los últimos treinta años, nos hemos devorado un tercio de los recursos naturales del planeta.
Con el fin de que verifiquen la fuente, al final les dejo un link para que corroboren esto último.
Otra cosa que me molesta sobremanera son los Zoológicos. Estoy seguro de que, si le preguntáramos al burro Andrés, a la mona Chita o a cualquier animal del Zoo ¿a dónde prefieren vivir?, seguramente responderían “en la selva, con los de nuestra especie". Es que, la situación es la misma. Si bien no se los comercializa, están enjaulados sin poder hacer lo que vinieron a hacer al mundo. Vivir. Se me ocurre ilustrar la situación comparándola con la película mátrix, pero con animales en vez de humanos. A tal hora les tocaría la comida 1, a cual otra la comida 2, luego tendrían un espacio para descansar, y todo así, tan programado como se nos ocurra. Y es que si pudiéramos enchufarlos a una computadora e introducirles conocimientos, los tendríamos trabajando para nosotros.
Muchos de los que lean esto van a creer que cualquiera podría haberlo escrito, y es que sí, muchos lo hemos pensado. Pero ninguno de nosotros hace nada para cambiar algo. Particularmente no sé cómo se puede cambiar la mentalidad del hombre, pero creo en la importancia de escritos como éste y en que sumando más voces podemos lograr algo.  
Aquí les dejo un interesante link que, lejos de tener que ver con los animalitos, habla muy bien de lo destructivo que es el hombre: http://www.youtube.com/watch?v=UFF_5mxUxaI

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